El Barcelona tendrá que lidiar con un auténtico miura (toro famoso por su bravura) para luchar por un hueco en la final de la Liga de Campeones. El Manchester United es, posiblemente, el mejor equipo del continente en estos momentos. Practica un fútbol vistoso basado en la rapidez de su centro del campo, la contundencia ofensiva y la seguridad en defensa. Es el cuadro más goleador de las principales ligas europeas y el segundo menos goleado tras el Bayern de Múnich. Sorprende su capacidad para generar recursos, ya que es capaz de defender como un auténtico equipo italiano y, a su vez, atacar al más puro estilo holandés.
Además, cuenta con el jugador más en forma del momento, Cristiano Ronaldo. El portugués es capaz de resolver un partido él solo. Por si acaso, le acompañan siempre Tévez y Rooney, las dos referencias de ataque. En la medular, la pareja Carrick-Scholes es una de las más completas del continente. Ambos trabajan en la sombra, pero su labor es básica para que el United no se resquebraje. Y qué decir de la dupla Ferdinand-Vidic en la zaga. Hacer un gol con ellos dos en el campo es misión casi imposible.
La gran culpa de todo la tiene Sir Alex Ferguson. El escocés es toda una institución en el club. Más de 20 años en el banquillo del United lo avalan. Controla todo lo que tiene que ver con el apartado técnico: él mismo es quien hace los fichajes. Ha dotado al plantel de una filosofía basada en un fútbol vistoso y agresivo. Es el gran culpable de que el Manchester recuperara el prestigio perdido hace un par de décadas.
Eso lo obvia Deco. El centrocampista portugués del Barcelona está convencido de que su equipo tendrá “muchas posibilidades” de clasificarse para la final de la Liga de Campeones si juega ante el Manchester, en Old Trafford, desde la posesión de la pelota. “Necesitamos la misma intensidad que demostramos en el partido de ida”, dijo.
El internacional luso, que ya logró superar al Manchester en la Champions cuando jugaba en el Oporto, pronosticó que el United “apretará mucho en los primeros 15 ó 20 minutos” —en un intento de que “el ambiente les favorezca”—, pero insistió en que si el Barça es capaz de “superar la presión inicial”, tendrá mucho terreno ganado.
El mismo Barça
Ferguson, por su parte, no ha dudado en afirmar que lleva años viendo jugar al Barcelona y que el once azulgrana “nunca cambia su sistema de juego”. Hoy, en Old Trafford, los “Diablos rojos” se enfrentan al Barça en el partido de vuelta de semis de la Champions.
En cuanto a la pregunta de si el Barcelona podría romper la racha goleadora de su plantilla, el entrenador del Manchester respondió que, aunque el cuadro catalán tiene “muchas cosas” que posiblemente le preocuparían, prefería “no tener ideas negativas en la cabeza”.
“Espero un partido igualado, más abierto que en el Camp Nou, en el que, creo, cualquiera de los dos equipos puede ganar”, manifestó.
Contra la plantilla de Frank Rijkaard, anticipó una “batalla táctica”, al mismo tiempo que “un choque vibrante”, y comentó que la afición del Manchester (en casa) tendría un “impacto positivo”.
Sobre la posibilidad de que el Barça fuera a arriesgar más que en el Camp Nou, afirmó: “La costumbre reciente es que los equipos arriesguen más fuera de casa”.
“Llevo años viendo jugar al Barcelona y nunca cambian su sistema de juego. Dominan el balón y casi hacen que te desmayes con el intercambio de pases y toques. Me gustan mucho cómo juegan”, consideró.