Gobierno coordina planes para simulacro nacional por un posible terremoto

 Gobierno coordina planes para simulacro nacional por un posible terremoto


Gobierno coordina planes para simulacro nacional por un posible terremoto

El simulacro nacional se realizará el próximo 10 de octubre, misma fecha en que hace 21 años la capital fue devastada por un terremoto que causó más de 1,500 muertes y dejó a más de 200 mil personas damnificadas.

El Gobierno de El Salvador medirá sus capacidades de reacción ante posible terremoto con un simulacro nacional, con el que también conmemorará el 31 aniversario del movimiento telúrico del 10 de octubre de 1986, que causó 1,500 muertes y dejó más de 200,000 damnificados, informó ayer una fuente estatal.

El director de Protección Civil, Jorge Meléndez, informó este martes de que el Segundo Simulacro Nacional ante Terremoto se llevará a cabo el próximo 10 de octubre y tiene como objetivo verificar los planes para atender cualquier emergencia por desastres.

Meléndez explicó que en la actividad participarán todas las instituciones del Gobierno y sus dependencias, la empresa privada y diferentes comunidades, con el objetivo de contribuir al desarrollo de una cultura de prevención ante eventos sísmicos.

Detalló que este simulacro nacional implica cuatro fases que son: la “Semana de la Verificación de la Protección Civil”, a realizarse el 28, 29 y 30 de agosto, “Fortalecimiento de las capacidades sobre la planificación de la respuesta y generalidades”, “Ejecución del simulacro”, prevista para el 10 de octubre, y la “Evaluación del simulacro”, programada para entre el 16 al 20 de octubre.

Agregó que el Primer Simulacro Nacional ante Terremotos, realizado el 10 de octubre del 2016, fue el inicio de un proceso de fortalecimiento de la cultura de prevención ante eventos sísmicos y el compromiso de implementar acciones estratégicas para preparar al país ante desastres.

Esta actividad también se llevará a cabo para conmemorar el 31 aniversario del terremoto que en 1986. El 10 de octubre de 1986, un movimiento telúrico de 7,5 grados en la escala Richter devastó la capital salvadoreña y zonas aledañas, donde se vinieron abajo históricas edificaciones públicas, así como numerosas viviendas.