Primeros casos en El Salvador



Fotos: Vladimir Lara y Milton Flores
Con reportes de: Óscar Martínez/Efren Lemus

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La Policía salvadoreña investiga delitos más sofisticados desde 2005, cuando dos “clicas” empezaron a cobrar más a rutas de buses en San Salvador.

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Nuestro manual de tratamiento de la violencia nos impide identificar por nombre o símbolos a las pandillas. Sin embargo, nos vimos obligados a tomar algunas licencias, ya que la identificación, en este caso, es necesaria para completar la explicación que pretendemos dar sobre el tema. Asimismo, cuando no se indique lo contrario los nombres utilizados no son los verdaderos.

Un secuestro, robos de autos y dos masacres ordenadas desde el interior de dos penales salvadoreños parecen confirmar la tesis del FBI sobre la sofisticación de algunas “clicas”.

Según la inteligencia policial, la “clica” Columbia Little Sayco, formada por pandilleros de la comunidad Las Palmas y la colonia IVU, incursionó en el robo de autos de lujo y cometió asaltos en la principal zona turística de la capital: la Zona Rosa. Esa estructura delictiva, que entre sus contactos tenía al hondureño Franklin Leonel Lara, se le encomendó robar un BMW negro para cometer la masacre de testigos en el Plan de la Laguna.

Esas “clicas”, dice José Luis Tobar Prieto, subdirector de la PNC, han llevado carros robados hasta Honduras. El caso de la Laguna, según las tesis fiscal y policial, tiene que ver con otra modalidad de actividad pandillera que empezó en Los Ángeles hace más de 10 años: el asesinato de testigos.

“Nos echábamos bastantes tiros de intimidación. Les poníamos el ‘cuete’ en la cabeza a medianoche y les advertíamos que la próxima vez que llegáramos no iba a ser show”, cuenta Santos, pandillero salvadoreño, sobre sus años en Los Ángeles.

Extorsiones

La Fiscalía asegura que dos deportados empezaron a sofisticar las extorsiones en el centro de San Salvador el año pasado. Sendos expedientes judiciales indican que hay “clicas” que ganaron hasta $83 mil por extorsionar a dos rutas.

“La palabra (instrucciones) para hacer estos tiros se pasa a El Salvador con los batos que van allá, también indicamos si queremos que ‘trinquen’ (maten) a alguien que tiene un pedo aquí”, asegura Santos.

En enero de 2006, desde el penal de Gotera se autorizó que cuatro “clicas”, de Ateos y Lourdes, retomaran el “negocio” del secuestro. Los potenciales testigos también fueron asesinados.