Las esculturales figuras de dos hombres aparecieron vistiendo un taparrabo dorado y sosteniendo en las manos dos jarrones de barro negro. Al compás de ritmos y movimientos exóticos, los exhibían al igual que varios collares elaborados con una fusión de joyas: concha nácar, jades y cristales.
Se plantaron ante el público para luego dar paso al despliegue de sexis modelos, todas engalanadas con una túnica romana y una peluca, ambas negras, mientras proyectaban la imagen de la creadora de la colección de 50 piezas nombrada “Renaissance”: la salvadoreña Mónica de Samayoa, quien al igual que cinco diseñadoras de la región presentó su colección de joyas el martes pasado en el CentroamericaModa Design.
Con esa “forma internacional” de presentar las joyas, el público pudo apreciar de cerca la creatividad que Samayoa posee en el diseño de joyas, de la misma manera que lo hicieron con el resto, ya que las modelos utilizaron vestuarios de color negro para destacar la joyería.
Unos eran utilizados como cinchos. El detalle era destacarlo. Por ejemplo, Alexandra Foletti mostró unas 20 piezas elaboradas con la misma técnica que usaban los alfareros antepasados, a base de cerámica todo hecho y decorado a mano y bañadas con oro de 24 kilates, utilizando combinaciones con jade, coral y cuarzos, entre otros.
La cuscatleca Lorena Agüero presentó piezas en las que mezcló técnicas y materiales artesanales con el glamour de las piedras semipreciosas, similar a la propuesta de las otras dos representantes salvadoreñas como Fundación Afecto y Liuva de Samayoa.
La nicaragüense Sofía Espínola figuró con las suyas con una colección ecléctica utilizando gemas y fibra. La representante hondureña Regina Aguilar jugó mucho con collares largos y cortos.