Su colección contaba con 60 piezas inspiradas en el encuentro de dos mundos, oriente y occidente. Y en ellas el “animal print” fue utilizado como mensaje ecológico, y se convirtió en la clave de cada prenda vestida por los esculturales cuerpos que modelaron para el diseñador venezolano Nidal Nouaihed, quien recibió un reconocimiento como Mejor Colección Primavera-Verano 2008.
“Mi intención es hacer conciencia de que no necesitamos matar animales para lucir bien una prenda”, expresó el diseñador, quien en su país es llamado “el arquitecto de la moda venezolana”; además contempló la posibilidad de abrir en El Salvador una de sus tiendas. “Espero que me reciban con las puertas abiertas”, manifestó.
Aunque a este exigente diseñador se le presentaron varios inconvenientes desde su llegada al Aeropuerto Internacional El Salvador, lo que más se le dificultó para que su pasarela fuera del nivel al que está acostumbrado fue la elección de los modelos. “Fue difícil, pero al final todo salió mejor de lo que esperaba. Gracias a los modelos salvadoreños, porque tienen talento”, finalizó Nidal.