Entrevista con Luigi Ratino/exmodelo venezolano y productor de CentroamericaModa
“Un modelo no se hace de la nada”

Luigi Ratino era un nombre desconocido para los salvadoreños hasta hace un tiempo. Ahora, es conocido como el productor de CentroamericaModa, con una respetable carrera de 25 años en el mundo del modelaje.

Por: Carolina Meléndez/fotos: José Cardona
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 12/2/2007

Luigi Ratino fue uno de los modelos venezolanos más cotizados de los ochenta, se consagró en España, Italia, Francia, Estados Unidos, Alemania. Ahora, es propietario de la agencia de modelos L’Altro Uomo Model Management, con una cartera de más de mil modelos.

No es un gurú ni un sabio, pero es un hombre que cambió su vida de adolescente “nerd”, amante del campo, estudioso, pintor, músico (órgano, piano, guitarra, flauta y era tenor) cuando a los 17 años se dio cuenta que le apasionaba esta profesión.

¿Cómo te das cuenta que tenías esa actitud para ser modelo?

Siempre veía revistas. Todavía guardo esa revista donde vi a un chico muy conocido en ese momento en Venezuela que ganó el Modelo del Año, con eso empecé a despertar algo en mí. Una prima vio un anuncio donde decían que se inscribieran. Entré, y al año siguiente, en 1984, gané el concurso de Modelo del Año.

¿Qué pasó en ese momento?

Empecé a tener buena receptividad. Siempre fui una persona bien dada y me tomaron cariño. Así como se abrían puertas así también se cerraban, en ese momento era un don nadie, pero nunca di de qué hablar, cuidé mucho mi imagen. En Venezuela trabajé solo cinco años más porque vi que ya no me llenaba.

¿Es cuando decides tocar Europa?

Fue gracias a una amiga de mi hermana que era modelo en España. Me hizo el “lobby” con una agencia de modelos y fue cuando agarré mi maleta. Recogí todo lo que tenía y lo vendí, logré recopilar $1,000.

¿Fue difícil esa transición?

Sí. Europa es otro mundo, empecé a tener choques culturales fuertes. Imagínate, llegué con mi “book” (portafolio de trabajo de un modelo) a la agencia. Nunca se me olvida que la persona lo agarró y lo tiró al basurero, cuando yo juraba que era el mejor de todos.

¿Qué crees tú que debe hacer un modelo en similar situación?

El modelo tiene que vivir muchas sensaciones para respetar este medio. Lloraba porque hacía muchos castin y fui muchas veces rechazado, sobre todo cuando descubres que hay mejores que tú... Son sensaciones que hay que vivirlas para valorarlas, un modelo no se hace de la nada. Experimenté el no tener comida. Comí azúcar por tres días, ya que no tenía dinero. Limpiaba el gimnasio de un amigo en Milán, hasta di clases de lambada.

¿Qué aprendiste de esas experiencias, Luigi?

Aprendí nunca digas “no” a nadie, porque tú no sabes en qué momento su estrella brillará. No cierro puertas, porque yo lo viví, sé cómo se siente eso, pero siempre volví a insistir una y otra vez... Les callé la boca, porque hice los desfiles más importantes de España.

Ahora, ¿es mucho más difícil que cuando tú empezaste?

Creo que ahora es mucho más difícil. Mi época era donde se buscaba. Éramos menos y había mucha necesidad de hacer cosas porque empezaron a crecer los diseñadores, había más firmas, la demanda era más amplia.

¿Cómo ves a los salvadoreños?

Critico mucho a los que hacen un desfile y se creen dioses. He recibido información de modelos que participaron en la primera edición (de CentroamericaModa) que no hacen castin y perdóname, pero los grandes top van a castin, lo que pasa es que existe el “book” indirecto que es cuando tú como modelo llegas a cierto nivel y tienes un megaportafolio, pero aquí ni eso. Cómo no van a ir a un castin porque “no me codeo con nuevos”... ¡Por favor! Cuál es el problema, vamos a quitarnos ese tabú de divismo y endiosamiento. El modelaje no es fácil, es quítate tú para ponerme yo, gente linda viene todos los días. Yo sé qué es ser novato.

¿Y los que lo ven como “hobbie”?

El problema es que echan a perder el trabajo, como no tienen necesidad dañan el mercado porque empiezan a hacer el trabajo gratis y el modelo que sí tiene necesidad no le pagan porque dicen “el otro es mejor que tú y lo hace gratis”. Por esas cosas lucho, porque el modelaje es un trabajo. Porque entonces no le tenemos que exigir que esté bello, que vaya al gimnasio, que coma bien porque para eso tiene que invertir, a menos que sea el “hijito de papá”. Pero que no perjudiquen a los que sí necesitan y lo ven en serio.