Los salvadoreños Ivo Fernández, José Sandoval y Alfredo Urrutia llegaron desde el viernes a hacer fila al estadio Saprissa, con el fin de conseguir un buen lugar. Ayer, cansados y gracias al apoyo de otros compatriotas, lograron ir al hostal donde se hospedan para descansar un rato.
Los tres veinteañeros son universitarios, y aprovecharon a que las clases todavía no comienzan. Alfredo cursa Ingeniería Industrial, al igual que sus compañeros, y decidieron quedarse sin recoger sus documentos para el próximo ciclo, no les importa. “Dejé que un chero fuera a recoger mis documentos, pero si no se puede, ya voy a ver cómo hago. Total, Maiden nunca va a volver por aquí”, dice.
El único quien trabaja es José y está de operador en un call center, y dice que tuvo suerte de adelantar sus vacaciones, aunque si no, igual habría viajado. Así que desde el viernes hacían fila y soportaban el frío de la zona del Saprissa. Según los ticos llegó casi a los 10 grados, de lo que da fe Oliver Ramírez, un salvadoreño quien seguía en la espera a pesar de todo, literalmente, el dolor que siente: “No hay una parte que no me duela. Si ya no me siento a gusto parado, sentado o acostado”.
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