Sevilla tiene una cita con su destino mañana ante Fenerbahce. Luego de dos años consecutivos llenos de triunfos, adornados por las copas de la UEFA, le llegó la hora de la verdad para ver si ya se puede ubicar en el siguiente peldaño de equipos europeos o si es un simple protagonista secundario.
Un gol de Semih Pentürk al minuto 87 del primer partido le frustró al Sevilla un empate que era bueno, pero que lo obliga ahora a buscar la victoria si quiere seguir compitiendo en Europa.
El rival de los sevillistas, Fenerbahce, se ha confirmado como una de las revelaciones de la edición 2007-2008 de la Liga de Campeones, luego de avanzar a la segunda fase del torneo, abajo del Inter, al que incluso batió en suelo turco. Además, el triunfo en los minutos finales le significó una dosis de moral dado que fue su primera victoria contra un español en competiciones europeas.
Pero se antoja difícil que pueda mantener esa ventaja. En los dos años anteriores, el Sevilla ha disputado 14 juegos en el Ramón Sánchez-Pizjuán, de los que únicamente ha perdido uno. Un dato coincidente con el hecho que el Fenerbahce —donde juega el ex madridista Roberto Carlos— tiene más de tres años sin poder ganar un juego fuera de casa por la Champions. Andalucía parece comenzar a preparar su fiesta.