De entrada, Chelsea pintaba como favorito para hacerse con el boleto de cuartos de final de su serie ante el Olympiacos. El peso de los últimos años en que los londinenses han sido protagonistas en Europa les da ese aval y prestigio ante un equipo griego que por primera vez en 10 años lograba avanzar más allá de la ronda de grupos.
Sin embargo, las cosas se le complicaron al Chelsea tras el empate a cero en suelo griego, puesto que ahora depende de evitar que el Olympiacos le anote en su casa para que no tome ventaja en caso de un empate.
El año no ha sido bueno para el Chelsea. Se ha quedado a la sombra del Arsenal y el Manchester United, que pelean por la cima de la Liga Premier y está relegado al papel de actor secundario, puesto que no parece haber tampoco equipo que le discuta la tercera plaza del torneo.
La Champions ha sido su único bálsamo. El único torneo que no pudo ganar mientras era dirigido por el portugués José Mourinho le sigue siendo cuenta pendiente y el israelí Avram Grant, sustituto del luso, dista de tener a los “Blues” tan en forma como “Mou” lo hiciera en su momento.
Los griegos, en cambio, están a un punto del liderato en el torneo doméstico helénico y buscar derrumbar la fortaleza de Stamford Bridge, donde el Chelsea cuenta ya, en Champions, nueve partidos invicto desde que el Barcelona lo derrotara 1-2 en los octavos de final de la temporada 2005/2006.
Sin embargo, las siete veces que Olympiacos ha visitado Inglaterra ha salido derrotado, además que los “blues” ganaron la única eliminatoria que han jugado contra un rival israelí.